¿Cuál es el papel de los antropólogos en las agencias de desarrollo? ¿Existe una continuidad entre la labor de los antropólogos en el contexto colonial de la primera mitad del siglo XX y el trabajo de consultor que desempeñan actualmente? ¿Debería ser el antropólogo un consultor pagado por las agencias de desarrollo o un asesor al servicio de las comunidades indígenas que padecen las consecuencias de la apertura de las nuevas fronteras del capitalismo global? ¿Son los antropólogos del BID, del Banco Mundial, de las agencias indigenistas de Estado y de las consultoras los misioneros de una nueva conquista de las Américas? ¿Permite la antropología aplicada renovar los marcos interpretativos de la disciplina antropológica y reforzar la autonomía relativa de nuestro campo disciplinario o sólo se limita a difundir la buena nueva de la salvación a través del mercado y participar de la inculcación de estructuras cognitivas y de la implementación de estructuras objetivas funcionales al orden ideológico neoliberal? ¿En que medida el hecho de producir conocimiento y de conseguir trabajo en el marco de proyectos o programas de desarrollo tiene implicancias sobre el campo antropológico y el futuro de los jóvenes antropólogos? ¿Cuál es la naturaleza del vínculo entre la producción del conocimiento antropológico y la implementación de la cultura del neoliberalismo? ¿Contribuye la labor de los antropólogos de las agencias de desarrollo a convencer los economistas ortodoxos de que existe una especificidad de lo social y de lo cultural o tiene como consecuencia el englobamiento de lo social dentro de lo económico? ¿Qué papel juegan los antropólogos, en tanto que "expertos" en temas culturales y sociales, en el proceso de transformación del Estado de Bienestar Monocultural en un Estado Subsidiario Multicultural?
Extraído del Programa del Magíster en Antropología de la Universidad de Tarapacá, Chile. http://www.uta.cl/
9 de octubre de 2010
6 de octubre de 2010
La América Profunda de Rodolfo Kusch
Por Carlos Martínez Sarasola
Muchos de estos trabajos son hoy casi imposibles de encontrar en sus ediciones originales. Pero hay una excelente noticia: la Editorial Fundación Ross de Rosario acaba de lanzar una edición con las Obras Completas en dos tomos (2000) lo cual es no solo un aporte invalorable a la difusión del pensamiento de Kusch sino un justo homenaje a este pensador fundamental de nuestra “América Profunda”.
Original de la Web Fundación Desde América
La recuperación del pensamiento indígena.
Una tarde de 1970, en un aula de la Facul-tad de Filosofía y Letras, conocí a Rodolfo Kusch. Yo era por en-tonces estudiante de la carrera de an-tropología.
Alguien me invitó a escuchar las palabras de “un antropólogo que trabajaba en el norte”. Me encontré sentados alrededor de una mesa a un muy reducido grupo de estudiantes que dialogaba con un hombre flaco, de bigotes y anteojos que hablaba con entusiasmo de sus experiencias con los quechuas y aymaras de Perú, Bolivia y el norte de la Argentina. Me sorprendió esa presencia extraña, que hablaba con pasión, que transmitía con humildad su contacto con los indios y que hablaba de la particular forma de pensar de la gente originaria del altiplano.
Fue un encuentro breve, pero impactante. Ese hombre sabía del mundo profundo de los indígenas, lo respetaba, lo valoraba. Vivía en él.
Buceaba en él. Volví a verlo cinco años más tarde, cuando ambos eramos docentes en la Universidad Nacional de Salta. Compartí entonces el ámbito académico y algunos inolvidables trabajos de campo en la Puna salteña, en un lugar mágico a tres mil metros de altura: Santa Rosa de Tastil. Todo fue por muy poco tiempo, pero me alcanzó para ratificar su sabiduría y su talento que no dejaba de acompañar con su extraordinaria humildad. La tormenta de los años de plomo ya se avecinaba sin remedio, y él parecía adivinar el triste futuro, lo que lo llevó posiblemente a dejar este mundo cuando estaba en su plenitud, en 1979. Tenía 57 años.
Un apasionado de América
La obra de Kusch es el esfuerzo de un original filósofo-antropólogo por contactar con la esencia de América. Esa esencia que el define como el hedor americano, en una actitud desafiante hacia los prejuicios de ciertos sectores de nuestra sociedad que ven en las raices americanas algo nauseabundo. Kusch rastrea en el sentido positivo de “ese presunto hedor” por oposición a la pulcritud ficticia del hombre urbano.
La obra de Kusch es el esfuerzo de un original filósofo-antropólogo por contactar con la esencia de América. Esa esencia que el define como el hedor americano, en una actitud desafiante hacia los prejuicios de ciertos sectores de nuestra sociedad que ven en las raices americanas algo nauseabundo. Kusch rastrea en el sentido positivo de “ese presunto hedor” por oposición a la pulcritud ficticia del hombre urbano.
Conocedor consumado de Heidegger, Lévi-Strauss, Jung ó Eliade, en los campos de la filosofía, la antropología, la psicología ó la historia de las religiones, recupera sin embargo a los autores americanos como el mejicano Miguel León Portilla, especialista en filosofía nahuatl, al chileno Félix Schwartzmann ó a las fuentes todavía más antiguas como el cronista indio Juan Santa Cruz Pachacuti, de las inmediaciones del Cuzco y sabio conocedor de la cosmovisión incaica. Kusch plantea una “decisión cultural” por lo americano.
Un eje de su pensamiento ha sido el concepto de estar entre los indígenas, opuesto al de ser alguien de los occidentales. Kusch encuentra que el término más cercano a la forma de vida india es utcatcha, que se traduciría en “estar sentado”, en el sentido filosófico de domicilio, de sentirse amparado en el mundo (Haber, 1978:50). El vinculaba al sistema productivo incaico con la idea de una auténtica “economía de amparo”. El hombre occidental soluciona sus males trabajando sobre la realidad exterior, por el lado de afuera. Por el contrario, el indígena está incluido en la totalidad del universo y cualquier desajuste debe ser restaurado con el equilibrio interno de esa totalidad, a través del ritual.
Para los que pensamos que se vive una época de convergencias entre la sabiduría de las culturas originarias de América y el nuevo pensamiento occidental, Kusch fue un precursor: indagó en las profundidades del mundo andino y vió lo que hay en nosotros como occidentales. Planteó las diferencias y las oposiciones, pero también los posibles caminos de encuentro y confluencias.
Kusch no tiene aún el lugar que merece en los ámbitos académicos, de pensamiento y reflexión. Pueden existir varias razones para ello, desde su pública inclinación política hasta su carácter de pensador transgresor, pero más bién creo que la antropología ó la filosofia local no han todavía incursionado a fondo por las dimensiones americanas en que Kusch navegaba. Es necesario sí reconocer que existen algunas excepciones a esta actitud, como la tarea del Centro de Estudios Latinoamericanos dirigido por Graciela Maturo y Eduardo A. Azcuy, el que realizó una gran tarea de recuperación y difusión del pensamiento kuschiano.
El decía que el país antes que nada es una “labor interior” y creo que realizó con creces su propia labor. Vivió como pensó. Eso era típico en él. Su último hogar fue Maimará, un pueblo a 80 km. de San Salvador de Jujuy. Allí se dio cuenta del milagro de haber saltado las fronteras que uno mismo se crea. En ese lugar se percató también de la posibilidad de ir hacia las otras fronteras, como aquellas de las montañas que tenía frente a su ventana. El sabía que si lograba cruzarlas alguna vez, e ir del otro lado, encontraría, como los héroes de muchos mitos americanos, “toda la vida, esa, que aún no se ha desprendido de los dedos divinos”.
Guía básica para leer a Kusch
Según una compilación editada por F.García Cambeiro en 1989 (Kusch y el pensar desde America) entre artículos y libros su obra suma más de setenta títulos. Es imposible pasar revista a todos, por lo que tuve que seleccionar -y como siempre ocurre en estos casos, con un dejo de arbitrariedad- los que considero centrales en el pensamiento del autor, que no dejó de incursionar en áreas como el arte, la estética y la dramaturgia.
Según una compilación editada por F.García Cambeiro en 1989 (Kusch y el pensar desde America) entre artículos y libros su obra suma más de setenta títulos. Es imposible pasar revista a todos, por lo que tuve que seleccionar -y como siempre ocurre en estos casos, con un dejo de arbitrariedad- los que considero centrales en el pensamiento del autor, que no dejó de incursionar en áreas como el arte, la estética y la dramaturgia.
En 1953 Raigal publica La seducción de la barbarie (análisis herético de un continente mestizo) un importante conjunto de ensayos sobre el carácter dual de América y una mirada desde la intuición del paisaje.
Hachette edita en 1962 una de las obras capitales de Kusch: América Profunda, reeditada por Bonum (1975) y posteriormente por la Editorial Fundación Ross. Este libro nos habla de la fuerte presencia del alma americana, a través de una acabada investigación de la cosmovisión andina. Es aquí donde Kusch desarrolla la relación entre el ser ó ser alguien de Occidente y el estar, propio de los indígenas, como raices profundas de la mentalidad mestiza.
Indios, Porteños y Dioses (Stilcograf, 1966), es un excelente compendio de sus viajes por el continente y una original explicación de las zonas de encuentro entre occidentales e indígenas, basadas en una concepción más totalizadora del hombre. De la mala vida porteña (Peña Lillo, 1966) explora la presencia del pensamiento indígena en Buenos Aires.
El Pensamiento Indígena y Popular en América (ICA, 1973; 1ra edición en México, 1970), es otra de sus obras cumbre, y constituye una propuesta de profundización del modo de concebir la realidad por parte de los indígenas y sus implicancias para la comprensión de los problemas americanos.
Geocultura del Hombre Americano (F.García Cambeiro, 1976) es un llamado a vencer el miedo de ser nosotros mismos, recuperando el sentido de nuestra identidad americana. Su último libro Esbozo de una Antropología Filosofica Americana (Castañeda, 1978), indaga en la definición de lo humano en América, para lo que se requiere apenas asumir toda “la paradoja del vivir mismo, pero también toda su sacralidad”.
Muchos de estos trabajos son hoy casi imposibles de encontrar en sus ediciones originales. Pero hay una excelente noticia: la Editorial Fundación Ross de Rosario acaba de lanzar una edición con las Obras Completas en dos tomos (2000) lo cual es no solo un aporte invalorable a la difusión del pensamiento de Kusch sino un justo homenaje a este pensador fundamental de nuestra “América Profunda”.
Original de la Web Fundación Desde América
30 de septiembre de 2010
Estructura y vida.

La antropología no se cansa de mostrar que otras "formas de vida" existen y están existiendo mientras nosotros percibimos tibiamente el mundo social. Una "nueva forma de vida" está ligada al acontecimiento como expresión de emergencia. Políticamente es fundamental sostener que a pesar de que las estructuras predominan, se apropian y distribuyen significados, usos y control de todos los ámbitos de existencia social (Quijano; 2000) la teoría a dejado poco y nada para el acontecimiento, ya sea como expresión de novedad o articulación histórica de nuevos conjuntos, discursos o ámbitos de percepción. Bourdieu puso gran énfasis en la elaboración y predominio simbólico de la estructura, pero junto con ello elaboró nociones de rescate de la práctica, asociada a conceptos complejos como el Habitus y el Campo. Se defendió ante las críticas de absolutismo estructural que en su libro sobre la educación impedia ver las intituciones de aculturación estatal (escuelas, liceos) como vehículos de modificación estructural de la sociedad diciendo que la "reprodución, no implica de ninguna manera ausencia de resistencia, de cambio, de distorsión, sino permanencia de una estructura de diferencia y de distancias", ligada al conjunto de conceptos como clase, genración, etnia, género, etc. Godelier creía que en la palabra y el encuentro corporal estaba el secreto de los procesos de dominación donde el cuerpo sufría contracciones físicas que la subjetividad incorporada históricamente hacía funcionar.
Lo anterior quizá se deba a que el proceso de dominación basa su poder de control y sumisión en la incapacidad general de las clases subalternas por alcanzar el conjunto de íconos e imagenes ideales que por definición son ocupadas por una minoría de agentes del espacio social. Foucault, confeso de su homosexualismo en los años finales de su vida, intentó abordar la forma que estaban adoptando las subjetividades modernas, junto con eso encaró la posibilidad siempre abordable de conformar nuevas formas de vida, nuevos modos de existencia que en su realización material hacían emerger un universo significativo que permitía desligarnos del sistema social del poder. La droga, la homosexualidad (masculina, femenina) las performance del género, las lecturas, la acción como una forma que se despega de los esquemas tradicionales de la estructura que definen lo prohibido y permitido, lo posible e imposible... en resumen lo que uno debe y puede hacer en virtud de su posición social, junto a él otros autores menos conocidos, preocupados de los modos de existecia subalternos fuertemente estigmatizados tratan de enfrentar los problemas derivados de las relaciones de fuerza tradicionales, describiendo y elaborando una gran cantidad de escritos que pueden servir para entender que la antropología junto con ser una ciencia social puede mostrar y fomentar un uso social de sus conocimientos para transformar los procesos sociales, sin pretender una autoridad de dirigencia, ni menos de estrategía y organización... esa es pega de los pretendidos representantes políticos del territorio (los partidos). Mejor es formar parte del movimiento.
Recomiendo el siguiente libro en razón del contexto conocido por todos, por el cual el pueblo mapuche constituye el malestar de la clase hegemónica en este glorioso bicentenario y en línea con la posibilidad de establecer nuevas formas de vida política.
http://caosmosis.acracia.net/wp-content/uploads/2009/08/autonomias-y-emancipaciones_america-latina-en_movimiento.pdf
pd: opinar es gratis (incluye el todo vale).
27 de septiembre de 2010
Loco...

"Yo conozco mi destino. Un día mi nombre irá unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, el recuerdo de la más profunda colisión de conciencia, el recuerdo de un juicio pronunciado contra todo lo que hasta el presente se ha creído, se ha exigido, se ha santificado. Yo no soy un hombre: yo soy dinamita. Y a pesar de esto, estoy muy lejos de ser un fundador de religiones. Las religiones son cosa de la plebe. Tengo necesidad de lavarme las manos, después de haber estado en contacto con hombres religiosos... Yo no quiero “creyentes”; creo que soy demasiado maligno para creer en mí mismo. Yo no hablo jamás a las masas... Tengo un miedo espantoso de que algún día se me declare santo. Se adivinará la razón por la que yo publico este libro antes, tiende a evitar que se cometan abusos conmigo. Yo no quiero ser tomado por un santo; preferiría que se me tomara por un bufón... Quizá soy un bufón... Y a pesar de esto –o mejor, no a pesar de esto, pues hasta ahora no hay nada más embustero que un santo–, a pesar de esto, la verdad habla en mí. Pero mi verdad es t e r r i b l e, pues hasta el presente, lo que ha sido llamado verdad es la mentira. -Transmutación de todos los valores: he aquí mi fórmula para un acto de suprema autognosis de la humanidad, acto que en mí se ha hecho carne y genio. Mi destino ha querido que yo fuera el primer hombre decente; ha querido que yo me ponga en contradicción con miles de años. Yo fui el primero en descubrir la verdad, por el hecho de que yo fui el primero en sentir -en oler- la mentira como mentira... Mi genio se encuentra en mis narices. Yo contradigo como jamás se ha contradicho, y, sin embargo, soy lo contrario de un espíritu que dice no. Yo soy un alegre mensajero como no lo ha habido nunca, y conozco tareas que son de tal altura, que el concepto ha faltado hasta el presente. Sólo a partir de mí existen de nuevo esperanzas. Con todo esto, yo soy también necesariamente el hombre de la fatalidad. Pues cuando la verdad entra en lucha con la mentira milenaria tendremos conmociones como jamás las hubo, una convulsión de temblores de tierra, un desplazamiento de montañas y de valles, tales como nunca se han soñado. La idea política quedará entonces completamente absorbida por la lucha de los espíritus. Todas las combinaciones de poderes de la vieja sociedad habrán saltado por los aires, porque todas estaban basadas en la mentira. Habrá guerras como jamás las hubo en la tierra. Solamente a partir de mí existe en el mundo la gran política."
Friedrich Wilhelm Nietzsche
22 de septiembre de 2010
Toño Gramsci (1891-1937)

"Tenemos que impedir que este cerebro funcione durante veinte años"
Fiscal italiano en juicio contra Antonio Gramsci.
Condena: 20 años, 4 meses y 5 días (5 guindas).
Comienzo a leer el pensamiento de Antonio Gramsci en sus famosos "cuadernos de la cárcel", conjunto de pensamientos elaborados durante su larga estadia.
Quisiera mencionar tan sólo un par de cosas con respecto a Gramsci y ciertos conceptos que me parecen de plano bastante limitados (del campo) y que en la antropología contemporánea no se para de repetir de manera asfixiante. El famoso concepto de cultura como un conjunto público de principios de orientación de la conducta y códigos significativos que actúan como pautas estructuradas para la acción, etc. etc. no hay por que repetir el memo que ya todo aquel que conozca un poco del campo sabrá completar. Sólo decir que tras todo el esqueleto o esquema supraorgánico o la erudita elaboración que Niklas Luhmman postula bajo el concepto abstracto (casi insoportablemente abstracto) de sistema se superponen ciertos principios y circuitos sobre las formas de vida que para mí no dejan de ser ciertamente reaccionarios. Está bien que tanto los testigos de Luhmman como los funcionarios de la cultura (antropólogos, sin ironía alguna) tengan esa imperiosa necesidad por sostenerse en el abismo con un conjunto más menos amplio, más menos elaborado de conceptos fundamentales, pero yo aquí estoy con Gramsci, con Marx, con Nietzsche, con Foucault o con Deleuze... no aplastemos la infinita e inmensa pluridimensionalidad de las relaciones concretas, históricas y/o inmanentes del fluir cotidiano con fantasmas que presionan por todas partes la nuevas formas de vida. Esto como invitación a un buen libro de Kate Crehan, titulado Gramsci, Cultura y Antropología donde el concepto de cultura aparece bastante lejos de las formas antropológicas de enclaustramiento tradicionales. Un poco de aire fresco no hace mal a nadie.
17 de septiembre de 2010
Matrioska
Hay veces en que las personas de la Tevé, al verse en una posición comunicativa-social privilegiada, donde sus opiniones se presentan a sí mismas como los hechos irrefutables, y se legitiman por lo tanto como la realidad misma, caen bajo una arrogante ceguera ideológica disfrazada de objetividad periodística (o sociológica para el chascón pedante de esta pandilla). Pero en este caso, hace algunos domingos para algunos panelistas del programa Tolerancia Cero de Chilevisión (el video está posteado más abajo), el tema les quedó grande. Como poncho. Se acostumbraron a conversar con personajes su misma especie, con los mismos recursos discursivos y un "sentido común" bien común pertenecientes a los lugares comunes. Pero en lo que se refiere al denominado conflicto mapuche (en realidad, la mayoría de los conflictos sociales y culturales tienen su genésis y apocalipsis en el estado, pero bueno) se toparon con una campo de análisis nuevo, y les dio miedo cruzar ese campo: la generalización descontextualizada chocó con la particularidad del contexto, y ante ello, ante el temor a lo des-conocido (y por lo tanto peligroso, y si son ideas-otras más aún) no cabe más que negar, ironizar y negar nuevamente. La honestidad de reconocer la propia ignorancia parcial (tampoco son tan tontos) o ciertos sesgos y errores cometidos en un análisis no parecen ser aquí un ingrediente del debate. No. Aquí se viene a meter a la fuerza los datos del invitado al análisis del anfitrión-opinólogo. Todo tiene que encajar. Y si no lo hace, pues algo malo hay en el invitado. No puede ser de otra forma. Ellos encarnan la realidad. Y punto.
Lo interesante del episodio, es que ejemplifica cual es el obstáculo en el que radica el abordar el conflicto mapuche, ya sea desde lo jurídico, lo moral, lo científico o lo que sea: el no entender que los fenómenos sociales ante todo son históricos, particulares, locales, coyunturales. De lo que se desprende que su análisis debería ir en la misma línea, o por lo menos considerándolos como parte de los principales factores. Y quizás en estas características de lo social radica las tendencias a la descolonización y autonomía de los distintos pueblos del mundo desde la caída del Antiguo Régimen (que mejor que estas fechas como recordatorio). Porque así como las sociedades que aún siguen encerradas en la soberanía de los estado-nación, hasta la última muñeca de la matrioska querría ser libre y dejar de estar contenida e invisibilizada en las otras: solo quiere ser ella misma, independiente e igual a las otras. Por lo tanto diagnosticar desde las torres de vigilancia del Estado (la mayúscula no es casual; es el monstruo bíblico por excelencia, naturalizado y naturalizador) con herramientas de análisis adaptadas para la auto-referencialidad es un absurdo.La muñeca grande de la estado-matrioska naturaliza su contenido y generaliza sus problemas en tanto ella misma y a la amenaza a su propia reproducción, jamás como síntomas particulares y contextualizados a las muñecas que contiene y que buscan salir. Pero bueno, hasta esta metáfora le sacaría una carcajada rabiosa al "realista" de Villegas. "Las matrioskas abundan en casas de reaccionarios" sería probablemente su elusiva sentencia.
En fin, esperemos que persista el debate sincero para la acción emancipadora y no el prejuicio dogmático institucionalizado para la conservación represora.
Aquí el video en cuestión para que revise y de paso entienda algo de lo quize decir. Y si tiene una matrioska en casa... ¡desármela desde ya!
Salud.
Lo interesante del episodio, es que ejemplifica cual es el obstáculo en el que radica el abordar el conflicto mapuche, ya sea desde lo jurídico, lo moral, lo científico o lo que sea: el no entender que los fenómenos sociales ante todo son históricos, particulares, locales, coyunturales. De lo que se desprende que su análisis debería ir en la misma línea, o por lo menos considerándolos como parte de los principales factores. Y quizás en estas características de lo social radica las tendencias a la descolonización y autonomía de los distintos pueblos del mundo desde la caída del Antiguo Régimen (que mejor que estas fechas como recordatorio). Porque así como las sociedades que aún siguen encerradas en la soberanía de los estado-nación, hasta la última muñeca de la matrioska querría ser libre y dejar de estar contenida e invisibilizada en las otras: solo quiere ser ella misma, independiente e igual a las otras. Por lo tanto diagnosticar desde las torres de vigilancia del Estado (la mayúscula no es casual; es el monstruo bíblico por excelencia, naturalizado y naturalizador) con herramientas de análisis adaptadas para la auto-referencialidad es un absurdo.La muñeca grande de la estado-matrioska naturaliza su contenido y generaliza sus problemas en tanto ella misma y a la amenaza a su propia reproducción, jamás como síntomas particulares y contextualizados a las muñecas que contiene y que buscan salir. Pero bueno, hasta esta metáfora le sacaría una carcajada rabiosa al "realista" de Villegas. "Las matrioskas abundan en casas de reaccionarios" sería probablemente su elusiva sentencia.
En fin, esperemos que persista el debate sincero para la acción emancipadora y no el prejuicio dogmático institucionalizado para la conservación represora.
Aquí el video en cuestión para que revise y de paso entienda algo de lo quize decir. Y si tiene una matrioska en casa... ¡desármela desde ya!
Salud.
2 de septiembre de 2010
en éxtasis.
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