7 de julio de 2011

Libro: Producir para vivir, los caminos de la producción no capitalista.

Libro que reúne los trabajos de diversos sociólogos y antropólogos del hemisferio Sur. Destacan los aportes de varios trabajos brasileños e indios. Coordinado por Boaventura de Sousa Santos (Doctor en sociología, Yale), se examinan en detalle prácticas sociales de producción comunitarias basadas en experiencias reales de participación y cooperación social de trabajadores para la producción de bienes y artefactos alternativos al régimen de producción capitalista. Especial énfasis puesto en las cooperativas exitosas (como Mondragón) del primer y tercer mundo y de sus consecuencias inmediatas en los aspectos sociopolíticos olvidados por el capitalismo contemporáneo como son: la solidaridad, la alta participación democrática de los trabajadores en las decisiones de la empresa, relaciones sociales horizontales, distribución homogénea de los beneficios económicos, etc.
Este libro llena un vacío enorme que se refleja en la abundante bibliografía crítica sobre los patrones y mecanismos sociales dominantes y la (más escasa) activación de prácticas y pensamientos de resistencia colectivos como modos de existencia.

7 de junio de 2011

La circularidad del mundo, el juicio.



Las utopías son luchas que ocurren en el presente por el significado del futuro
Paul Ricoeur.

Creo que no existe ninguna enseñanza más difundida (independiente de la cultura y la clase social en la cual uno se clasifique o sea clasificado) en el mundo entero, hoy y ayer que el hábito social de juzgar a los existentes. No paramos de juzgar gestos, signos, formas, líneas, tonos, escritos... El rostro y su extensión son infinitas formas de sostener la existencia y su más contemporánea enfermedad, la interpretación, a través de la cual la tradición se impone como tal.

Vivimos inmersos, sumergidos segundo a segundo en un mundo de signos que inundan el espacio. La consecuencia inevitable de vivir es encontrarse con signos (un libro, una calle, una mujer, una canción...) que tienen un efecto inmediato en el alma. El alma (y perdónenme que use esta palabra) sólo sostiene las cosas y cuerpos que entran a su encuentro mediante las ideas que es capaz de formarse de los mismos, pero socioantropológicamente se sabe que dichas ideas son producto de la interacción social, dicho proceso de socialización inconciente provee de juicios que son interiorizados sin mayor filtro por el cuerpo para que éste pueda operar lo más económicamente posible en el mundo. Así se entiende al conjunto de ideas enunciadas por conceptos como "dispositivos de conocimiento", "tecnologías de la cultura" o la vieja y señera noción de "aculturación".

Los procesos cognitivos de apropiación (internalización) de discursos sociales (comunicaciones) que dan forma a la idea general de cultura, (como sistema de símbolos) no nos dejan muy claro hasta que punto la cultura misma, como sistema de coordenadas interceptadas por los sujetos a través del sentido, no es al mismo tiempo que la fuente de la estabilidad (el arraigo, la identidad), la fuente de las más feroces crisis de conciencia y sentido entre un cuerpo, que ha caido en la trangresión de la norma (un homosexual, lesbiana, drogadicto, minusválido, etc.) y su incapacidad para encontrar recursos -más allá de los sociales- que le permitan enfrentar el quiebre que significa el ideal social a representar y el papel representado.

Sabiendo que por el juicio sólo alcanzamos direcciones prefabricadas que desmenuzan al mundo inmediato, asignando identidades que fijan los elementos, distribuyendo secuencias previamente distribuidas por el ethos de clase/cultura, realimentamos una vieja y prejuiciosa norma de toda sociedad, la cual predica que lo bueno encuentra su lugar en la tradición. Es a través del juicio (poblado de sus valores pre-existentes) que nos impedimos de ver lo original de un cuerpo u obra y hasta de poder presentir la creación de un nuevo modo de existencia, tan necesario en este tiempo. El juicio frena la experiencia y la llegada de nuevas formas mediante reactualizaciones de lo mismo.
Habrá que desprenderse de la idea reaccionaria enunciada por diversos agentes, según la cual, la utopía ya no existe.

4 de junio de 2011

videorama.


1.- The Secret Powers Of Time        
         Philip Zimbardo

2.- The Crisis of Capitalism.           
        David Harvey

3.- The Empathic Civilization.       
        Jeremy Rifkin

4.- Changing Paradigms.                      
        Ken Robinson


Nota: Estas son extracciones breves de conferencias dictadas en la RSA, para mayor profundización se puede recurrir a las charlas completas, en algunos casos (como la "Civilización Empática") se encuentran las conferencias totales traducidas al español.

24 de mayo de 2011

Callejear.

Dice un papel escrito con tinta verde,
que teniendo paciencia todo se alcanza
                                                 Violeta P.


Uno siente que de tanto en tanto aflora un período de trastornos y revueltas que purgan por revolucionar las estructuras simbólicas que administran rígidamente a toda formación social. Desde la historia han sido descritas como las épocas primaverales de la secuencia espacio/temporal humana. Dichas secuencias (son destellos) se caracterizan por una movilización de las comunicaciones en la calle misma. Porque a pesar de que los diarios y analistas políticos no se cansan de repetir que las redes de comunicación social (Twitter y Facebook) han propiciado una coordinación sorpresiva y efectiva de un alto número de personas en la participación de las movilizaciones, no hay que olvidar que, en última instancia, éstas se materializan en la práctica de manera voluminosa en la toma e intervención de las calles y avenidas simbólicamente asociadas al centro del poder político del estado-nación.

Si estos movimientos consisten en la invocación de 'desafíos simbólicos' (exigencias de cambio) que resquebrajan la continuidad (el orden) del espacio de poder sociopolítico del Estado, y si, como bien se sabe estas prácticas sucitan una tensión y resistencia de los aparatos del estado a los procesos de movilización de actores, tendremos que preguntarnos cuánto tiempo más las políticas del desarrollo económico occidental (y las prácticas/simbolos enlazadas a ella) definidas como Capitalismo  pondrán soportar las demandas de dignidad e igualdad que por años el discurso dogmatico de la versión neoliberal actual logró anestesiar (directa e indirectamente) con ideas absurdas (como la noción de término de la historia) o el llamado al cuco simbólico más universal del relato económico del norte: ese que dice que si no seguimos los mandamientos bíblicos del progreso, ponemos en jaque la existencia misma de la sociedad en su camino al bienestar.

Habrá que tensionar el arco al máximo para desbaratar y desestabilizar las partículas de sentido que en su conjunto sostienen una inmensa red estructural de comunicaciones que organizan al espacio social como un lugar para dominar. Al contrario  las organizaciones políticas e instituciones de poder buscan encauzar todo descontento social a través de un saber técnico (universidades incluidas) que les otorgue sentido, una forma y un límite determinado a una cosa que de entrada los descoloca, sin esas tecnologías, sin esos mecanimos de codificación a través de los cuales realizan un marcaje, no tan sólo de los fenómenos sociales, sino también de las personas mismas, las relaciones de fuerza estarían altamente mediadas por el conflicto, a través de ellas se prepara y construye una maquinaria social que permite administrar dichas clasificaciones y reordenar signos dispersos en función de nuevos códigos dispuestos para la manipulación sociopolítica.

Un movimiento social se juega toda su potencia en la voluntad e intensidad que es capaz de movilizar, porque a pesar de que el tiempo juegue en su contra y las instituciones sociales se esfuercen en delimitar, el sólo hecho de constituirse como movimiento hace posible la visibilidad de un(os) problema y de agentes dispuestos a transitar sobre el drama de toda formación social, lo desconocido en movimiento.

24 de febrero de 2011

Zeitgeist III: Moving Forward +++ (imagínese 3 estrellas).

Hace ya un mes se dió el lanzamiento mundial de la última Zeitgeist III: Moving Forward simultáneo en más de 60 países, como todas las cosas tiene sus lados buenos así como sus lados parejitos (entre ellas durar casi 3 horas, es demasiado). El documental esta compuesto de 5 partes: El sistema, la condición, la cultura, la falla y la transición. Un poquito engrupido el tal Joseph, pero vale la pena verlo (aunque sea uno o dos capítulos, el resto no sé...).

Una recomendación, si apreta click, sáltese los primeros 9 minutos. La traducción la encuentra en la aplicación CC.

Lo dejo acá y le pido humildemente al administrador del sitio que cree una carpeta (o algo así para ir juntando los documentales).

Nota: Si usted quiere estudiar antropología piénselo dos veces, hay otras formas de hacerse millonario.


26 de enero de 2011

La administración del consumo.


Breve documental franco-español sobre la manipulación técnica para reducir la duración de los productos.
Duración: 52 minutos aprox.

23 de enero de 2011

Cuerpos Transexuales.

“Si usted quiere que en lugar de la institución oficial exista otra institución que pueda desempeñar las mismas funciones, mejor y de otro modo, usted está ya cogido en la estructura dominante”
         Michel Foucault.
“Que yo sepa, no viajamos por el placer de viajar; somos imbéciles pero no hasta ese punto"                                                             Samuel  Beckett

Privilegios más, privilegios menos. Las divisiones sociales se miden por las condiciones de acceso a posibles y a la inevitable ignorancia de cómo dichas condiciones se dan en nosotros. Sólo así se crean las mistificaciones sociales que todo cuerpo social alimenta, que tienen cómo única finalidad salvaguardar el orden social al menor costo. Exceso de miedo.

En un principio (así reza el primer post) éste blog tenía por finalidad exponer los avances, inquietudes y errores de cada uno en el camino de tesis. Los tiempos de gloria de los blog ya pasaron y ahora reinan otras plataformas tecnológicas de comunicación, es mejor así.

Quiero exponer los inicios de lo que espero sea a mediados de año mi investigación para optar al título de antropología. Me centro en el análisis de los cuerpos trasexuales (no confundir con travestismo, eso es harina de otro costal), principalmente en la forma que dichos cuerpos son colonizados políticamente por las instituciones de poder (principalmente el Estado) despojándolos como cuerpos de enunciación sociopolíticamente legítimos y agentes de creación.

Dicha represión jurídico-médico-familiar distribuye secuencias de sentido que administran socialmente la articulación de prácticas y significados que median culturalmente la existencia entre un cuerpo y el mundo. En un primer lugar analizo las relaciones que el Estado dibuja políticamente sobre los cuerpos transexuales unidos en movimiento en tres campos de efectuación política: a) el médico, b) el jurídico y c) el familiar. Estas tres instituciones de poder instauran un sistema político que delinea un régimen del sentido completado espacialmente en tres grandes líneas articuladas: a) organización, b) significación y c) subjetivación que tienen por función acoplar conceptos (estados cognitivos de representación simbólica) con afectos (convergencia y consistencias de intensidades emocionales ligaadas a ideas que llenan al cuerpo limitándolo en acto) que estructuran una autoorganización corporal en línea con las líneas sociales imperantes que rigen lo real.

Si los análisis que buscan develar las lógicas antropológicas que habitan cada espacio social han sido metafóricamente comparadas con escenarios teatrales de representación simbólica, se debe al hecho importante que las mistificaciónes, la illusio bourdiana o la conocida ilusión social con la cual soñamos despiertos  habitando un espacio fuertemente recargado de rituales, regulan los contactos públicos entre cuerpos dotados de distintos rangos y sentidos, por la pura necesidad de poder ordenar o de ordenar por el poder.

El movimiento trasexual emerge desde la frontera de la dominación masculina y tal como dice Scott: "cada grupo subordinado produce, a partir de su sufrimiento, un discurso oculto que representa una crítica del poder a espaldas del dominador". Un movimiento tiene como finalidad emitir enunciados y prácticas que subviertan el régimen de significación dominante, que los excluye por definición y que permite resquebrajar la continuidad sociopolítica de un espacio a través de desafíos simbólicos que aumentan las leyes de combinación (Melucci) que reorientan al régimen de sentido reinante.

Un grupo dominado tan completamente sólo puede actuar no tan solo para subvertir al régimen cultural, sino además para cambiar de afectos en donde la tristeza es la manifestación existencial de una estructura sociocultural, que actúa combinando instituciones de poder que refuerzan la represión, excluyendo a los grupos en cuestión de la creación de lenguajes y prácticas propias dentro de la lucha social.