5 de diciembre de 2011

Escepticismo Espiritual

EsceptiCaliente es el fuego y fría el agua,
Fresca es la brisa de la mañana;
¿De quién procedió esta variedad?
Nacieron de su misma naturaleza.
También esto dijo Bharaspati:
No hay cielo ni liberación,
En otro mundo no hay alma alguna,
Y ningún efecto tienen los actos de los sacerdotes,
las órdentes y las cuatro castas.
Si la bestia a los muertos ofrecida
ella misma se conduce al cielo
¿Por qué el padre del sacrificador
no es ofrecido?
Si las ofrendas a los muertos agradan
a aquellos que alcanzaron la tierra de los muertos,
¿Qué necesidad tienen de provisiones
quienes emprenden este viaje?
Si nuestras ofrendas agradan a los seres celestiales,
¿por qué no agradar con ofrendas de comida
a los que viven aquí abajo?
Mientras la vida sigue, deja que el hombre viva feliz,
Aunque esté en deuda, deja que los dulces le alimenten;
¿Acaso podrá regresar cuando su cuerpo
se convierta en cenizas?
Si va a otro mundo aquel que del cuerpo se separa,
¿Cómo es que no regresa, inquieto, por el amor a los suyos?
Es sólo para ganarse la vida
que los sacerdotes fundaron aquí
abundantes ceremonias a los muertos
No hay otros frutos en ninguna parte.
Por benevolencia hacia los demás seres vivos
debemos volar para refugiarnos en la doctrina Carvaka.

Fragmento del Brhaspati Sutra, escrito alrededor del 600 a.C

26 de noviembre de 2011

Brujería en el sur.

"En un devenir animal, siempre se está ante una manada, una banda, una población, un poblamiento, en resumen una multiplicidad... es la efectuación de una potencia que desencadena y hace vacilar el yo... Nosotros los brujos lo sabemos desde siempre.".                                  
   Recuerdos de un brujo I.

Chilwe es palabra mapuzungún que significa "lugar de chelles", éstas son unas aves que pueblan toda la actual Chiloé. Precisamente las aves juegan un rol significativo en el imaginario mágico del sur de Chile. La geografía del significado se ve atravesada por aves que anuncian desde la muerte, la suerte, la salud o el encubrimiento de un ser que, accediendo a fórmulas ocultas puede manipular objetos o convocar las fuerzas de los espíritus animales.

 Rastrear las funciones del simbolismo peligroso que encarnan los ritos y hechizos mágicos de la brujería como expresión soterrada de la humanidad a sido el trabajo de varios etnógrafos(as), destacando descripciones que han transferido experiencias de vida e imaginación social creadora de costumbres y miedos que vehiculizan conductas y capturan al pensamiento en torno a un símbolo, génesis de procesos históricos de lucha, resistencia y clandestinidad, aunque también de prácticas transmitidas bajo el régimen del secreto.

La brujería como un modo social de relacionarse no únicamente entre personas, sino también con objetos portadores de vida social y con animales y vegetales que combinan significados en la difícil tarea por conquistar porciones de realidad. En Chiloé, como también en regiones europeas dichas prácticas pusieron en jaque la hegemonía de la dominación de la Iglesia y las formaciones monárquicas -dos de las más grandes instituciones de dominación social- generando como respuesta la instauración de los tribunales inquisidores que arrasaron con los modos heréticos alejados del significado central, que construyó la Iglesia romana luego de varias disputas y concilios que buscaban sentar las bases y los fundamentos de su dogmática.

La instauración de regímenes de verdad y de instituciones sociales defensoras de ese régimen  no admiten la diferencia, y si la admiten no es sino en los marcos donde esa diferencia no escapa a la organización jerárquica del orden simbólico (como las actuales oficinas estatales encargadas de construir/financiar los proyectos de identidades regionales o locales o, en otro plano, la combinación de símbolos cristianos con símbolos indígenas), están por un pensamiento único y universalista, han estado siempre trabajando para erradicar cualquier posible relativización o desestabilización de significados o prácticas que abran posibilidades disfuncionales al orden imperante.

Un ejemplo en este documento del proceso que llevó a cabo el gobernador de provincia Martiniano Rodríguez en 1880 a la sociedad de brujos de Chiloé conocida como "La Mayoría" o "La Recta Provincia" en el juzgado de Ancud, tendientes a erradicar la existencia de "una sociedad criminal que ha producido la miseria y muerte de familias enteras...", pero cuya verdadera misión consistía en desarticular una organización entre cuyas misiones estaba la administración de la justicia del territorio chilote, toda una amenaza para el estado chileno, la administración del espíritu que regenta la Iglesia Católica y para la disciplina de los sistemas de creencia.

http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008651.pdf

16 de noviembre de 2011

Periodista en acción.

"Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad es hora de comenzar a decir la verdad" Bertolt Brecht. 

Ya que no todo puede ser antropología, aquí un periodista hablando con amor y ternura a sus representastes políticos. Igualito que acá

7 de noviembre de 2011

Sentido y micropolítica.

Una letra se acopla a un ritmo de variaciones que ejecutan una sintonía entre el conjunto que ellas conjugan (una música) y la persona que la escucha, la siente y las hace suyas, algo anda bien, el gusto lo aprueba y el sentido emerge.

La situación anterior describe partículas de sentido que inundan un espacio y son incorporadas por un cuerpo como componiendose junto a él. Pero lo anterior no nos describe la situación donde las personas se mueven en el mundo en función de encuentros que le permitan sostener que la vida -al fin y al cabo- tiene un sentido, hablando ampliamente.

Sentido es incorporación de partículas seleccionadas (no encuentro mejor palabra) que sólo en la medida que conforman una composición mayor, lo que se podría denominar un modo de vida, logran consolidar elementos heterogéneos que funcionan (hacen uno) dentro de un cuerpo.  Bajo esa mirada una persona no refleja el mundo (como totalidad), sino que estructura un mundo o para ser más precisos el mundo emerge con él y con ello se entienden las definiciones de la filosofía vitalista que enuncia que bajo ningún punto de vista somos seres, sino que somos maneras de ser posibles.

Las feministas saben bastante de esto, quizá no de la manera como lo expongo, sin embargo, hay tesis de estas agrupaciones en donde justo cuando las ciencias sociales hacían un viraje-esfuerzo por determinar una temática que estudiara los elementos estructurales, institucionales y funcionales sobre las sociedades y sus productos de regulación (macropolítica), dejaban de lado los elementos micropolíticos que actuaban simultáneamente dentro del tejido social. Ambas (macro y micro)  son dimensiones de un mismo movimiento que sólo encuentran "contradicciones" en las construcciones teóricas que obstinadamente las describen como antagónicas o no pertinentes para el estudio de una disciplina.

En unos post anteriores describimos al sentido como una producción, es decir, como algo que nuestro cuerpo-conciencia selecciona, combina, elabora y construye, es algo que sólo puede ser producido por uno mismo dentro de un contexto que nos determina como culturalmente mediados y contextualmente situados. Lo anterior nos permite entender la violencia sobre la cual toda formación de sentido tiene que transitar para poder elaborar un mundo propio que no esté condicionado material ni simbólicamente por restricciones que paralicen toda posible transformación (las morales, los rituales sociales, las creencias, las prácticas normalizadoras y en algunos casos las identidades).

Conciencia y sociedad se emsamblan únicamente cuando no estan atravesadas por el conflicto. La resistencia a los modelos de sociedad imperantes sólo son inteligibles para los subordinados, es decir, para los sujetos que padecen los efectos del poder, ya que el poder es invisible en su operar para aquél que posee los privilegios del poder; tómese como ejemplo las personas de piel blanca sobre las negras, los hombres sobre las mujeres, las clases dominantes sobre las dominadas, etc., en esas situaciones  los que ostentan los privilegios jamás se cuestionan su condición de privilegiados, ni sufren las consecuencias sociales bajo la forma del conflicto.  Lo anterior son resultados de un proceso vivido donde se manifiesta por un lado una historia (biografía) frente a las estructuras en las cuales se desenvuelve dicha experiencia, que al estar construidas jerárquica, disimetral y segregacionalmente, sólo pueden dar como productos cuerpos que habitan sociedades sin un contenido que les proporcione sentido ni vínculo positivo, es vida en resistencia.

El sentido tiene que ver con la capacidad de acceder al inconcsiente, que es el lugar donde el cuerpo ejecuta mayormente sus movimientos e intercambios sociales, es ahí donde se encuentran enquistadas recurrencias neuronales que al no tener un acceso pleno por parte de la conciencia impiden los procesos de autoobservación y de cambio que traería consigo acceder a dichas funciones. La idea de inconsciente no tiene mucho desarrollo dentro de las ciencias sociales en la actualidad y existen algunos autores (como Luhmann) que derechamente abandonan su uso por ser un concepto con nula capacidad explicativa.

Sentido tiene que ver además con las proyecciones de la persona dentro del mundo que habita, la capacidad que tiene ésta de situarse en un futuro posible y el sentido que lo informa. Pero hay que preguntarse porque el sentido tiene tan alta capacidad de fallar en la elaboración que afirma en cada nueva situación, la falla permanente forma parte de la experimentación que tarde o temprano permitirá ofrecer sentido/sin sentido como producto, y la experimentación es el concepto que permite ver a cada uno de los cuerpos como soberanos políticos de sus decisiones para vivir. Sobra decir que al igual que el sentido, la noción de cuerpo como posibilidad de soberanía son casos políticamente extraños, por lo general la educación desde la niñez se enmarca bajo situaciones de obediencia y dependencia en un contexto de subordinación permanente sin espacio para una ética de la transformación.

Ver la vida como política, es afirmar que hasta las creencias más profundas y extendidas dentro de la cultura que vive cada cual sólo son construcciones que se manifiestan como no construidas, productos de los cuales se han olvidado que lo son, símbolos que escapan al tiempo de la historia como articulador de posibles, historias que se manifiestan pesadamente como un fin, un lugar para detenerse y estabilizarse (hay que ver y leer como en grandes relatos míticos la estabilidad y el descanso eran metáforas de la muerte, también en filosofía política-vitalista Nietzsche lanza la acusación contra el budismo como forma de vida que abandona las fuerzas mismas de la vida, pulsión de muerte). Pero la vida y los procesos de construcción nuevos sólo responden a una violencia que les viene de afuera (sociopolítica), capaces de buscar sin descanso los elementos que podrán utópicamente responder que otra lógica y otro mundo son posibles, macro y micropolíticamente hablando y sobre todo trabajando.

31 de octubre de 2011

De la libertad.

"Tenemos necesidad de las mentiras para conquistar esta realidad"                                              Friedrich Nietzsche

"Los peces son los últimos es descubrir el océano"
                                                                  Proverbio chino

Habríamos querido encarar la construcción de todo concepto sospechoso mediante una analítica que diera cuenta de como a un concepto se le carga de sentido aplicándole una significación arbitraria, proceso complejo que toda sociedad construye mediante condensaciones simbólicas decantadas por el operar político. En realidad los conceptos como libertad, igualdad o fraternidad, sólo son símbolos imposibles, pero que de muchas maneras llenan de sentido nuestras vidas.

Hay investigaciones referente a este asunto, pero cabria preguntarse, para contextualizar el asunto y sacudirlo de su mera abstracción, el caso particular que actualmente desgarra a Libia entre dos grandes facciones con un ya -a estas alturas- claro ganador. No hace falta encarar el problema desde las percepciones arbitrarias que han construidos los medios de comunicación masivos (en todo occidente). Los reflejos de semejante espejo se pueden reducir en una serie de temas: 1.- Gadafi era un dictador, 2.-Un vanidoso y obsceno admirador de falsos lujos y excentricidades varias (un lugar común del periodismo), 3.- Un falso representante de las causas justas enarboladas por la izquierda populista, 4.- Un enamorado del poder y -por tanto- antidemócrata, 5.- Un ladrón de marca mayor, proceso que en lenguaje periodístico recibe el maquillado nombre de "enriquecimiento ilícito", en resumen un chico malo.

Podriamos seguir, pero detengámonos ahí, por que acá la cuestión no es saber las falsas virtudes ni defectos de un gobernante tan lejano como desconocido para esta parte del mundo. Es sabido que en occidente la escasez de información es completada por los prejuicios disponibles que tiene almacenado toda formación sociocultural para sujetar (o cumplir la función ideológica elemental que fundamenta toda creencia) bien la realidad. 

Si uno se atreve a hacerse un par de preguntas podrá llegar facilmente al asunto en cuestión... ¿Porqué acá si y allá no?, ¿por qué todas las intituciones militares de alianza europea-norteamericana funcionan amenazantemente como rectores de la democracia, observadores transparentes de la realidad y portavoces de la verdad en el caso Libia y en Siria se mantienen como meros observadores?

El discurso/semántica que tanto EE.UU/Europa han logrado instalar mundialmente como geopolítica que regula y dirige la multiplicidad de las relaciones políticas entre el conjunto de estados-nación a nivel planetario no admite cuestionamientos foráneos (relaciones centro-periferia), apenas si acepta los internos y constituye el eje de matriz que permite a las distintas instituciones de regulación política mundial, establecer los presupuestos de una convivencia entre los habitantes de dicho campo.

La libertad como construcción estratégica de un concepto político será tan efectivo como personas integrantes del flujo social sobre el cual transita sean capaces de hacerlo suyo, vivirlo y defenderlo. Pero la libertad es -como dijimos más arriba- un concepto (una idea lógicamente articulada), un percepto (idea que encarna formas de dirigir la percepción) y un afecto (una idea que enseña a percibir el mundo y engancharla emocionalmente). La libertad es comprendida como un concepto que encara una forma de vivir el mundo, donde se proclama el libre emprendimiento, la libertad de elegir a quienes nos representan, la libre disposición a expresar nuestras formas de pensar, la libertad de elegir el producto que mejor nos parezca.

Y sin embargo, no es una libertad para no elegir, para determinar los fundamentos mismos en base a los cuales la vida obedece a las estructuras sociales en las cuales se encuentra sumergida. Como pez en el agua la libertad funciona como un concepto que le da sentido a un determinado tipo de vida, pero del cual no nos damos cuenta en su operar ideológico, así como el pez no aprehende el oceáno como contexto de su existencia.

La libertad junto a conceptos como el de progreso, desarrollo y el de técnica encarnan artículos complejos de una articulación, líneas de significación que en su conjunto dibujan un mapa del poder, una hegemonía para subordinar, y su forma más efectiva de constitución, una colonización occidental del significado llenándo de sentido a la vida, no importa si su contenido es parcial y arbitrario, siempre se tendra un grupo de vidas que aprendan a hacerlas suyas en la experiencia, por que la realidad requiere de significación al instante para poder ser vivida en los cuerpos, es la forma como las instituciones se encarnan en los cuerpos porque los cuerpos mismos son atravesados por las instituciones.

11 de octubre de 2011

La Selva.

"Cuando los grupos logran alguna identidad buscan objetos o criaturas para convertirlas en símbolos"

Son las mujeres las que danzan en torno al arbol de la leche e inician a la novicia yacente haciendo de ella el centro del círculo que gira. El árbol de la leche no es solo la «bandera de los ndembu en las primeras fases del nkang'a es mas especificamente la bandera de las mujeres ndembu. En esa situación hace más que dotar de un centro a la exclusividad de las mujeres: las moviliza en oposición a los hombres, pues las mujeres entonan cantos en los que se mofan de los hombres y durante cierto tiempo no les dejan que dancen en su mismo círculo. Por tanto si hemos de tomar en cuenta el aspecto operacional de ese símbolo que es el árbol de la leche, considerando no sólo lo que los ndembu dicen sobre él, sino lo que también hacen con él en su sentido, tendremos que conceder que distingue a las mujeres como categoría social e indica su solidaridad. (V. Turner).